Muchos de nosotros soñamos con ser promovidos y lograr reconocimiento dentro del entorno laboral en el que nos desarrollamos. Pero una vez se logra este objetivo, nos damos cuenta que no es el paraíso que creíamos y podemos evidenciar que se presentan algunas de las siguientes situaciones:

- Si fue promovido puede verse enfrentado al hecho de que sus compañeros  no lo acepten como nuevo líder, ellos pueden pensar “es alguien igual a nosotros”.

- Ahora debe enfrentarse a una carga de trabajo mucho mayor, lo cual le consume tiempo qué antes destinaba a su vida personal o a sus intereses particulares.
- Se generan problemas interpersonales dentro de su grupo de trabajo, lo cual hace del ambiente laborar un asunto muy difícil de manejar.

- No logra los resultados para los cuales fue promovido.
Siente que no cuenta con los suficientes recursos para cumplir con las metas y desarrollar su potencial.

Asumir el papel de líder no siempre es tan sencillo, y más si usted es nuevo en este asunto. Pero antes de desfallecer en el piense en lo siguiente:

  • Primero que todo analice la razón por la cual fue asignado en el nuevo rol. Es un excelente negociador? Es reconocido por su experticia o conocimiento en algún área en específico? Sabe encontrar soluciones donde los demás ven problemas? Ha hecho ganar dinero a la compañía para la cual trabaja?.
  • Una vez detecte la razón por la cual ahora es líder, convénzase de tener las características para serlo, usted no dejó nada al zar y alguien más lo notó.
  • Ahora analice cuál es su misión como el líder que ahora es. Cuál es la razón de ser del nuevo cargo que desempeña?
  • Analice los problemas que está enfrentando y las causas de los mismos. Si lo piensa bien, tal vez estos inconvenientes obedecen a que usted no es perfecto, tiene muchas fortalezas pero para ser líder a veces el mundo lo requiere todo.
  • Enfóquese en aquello que requiere mejorar y trabaje en el desarrollo de las habilidades que necesita: tal vez no delega bien las tareas? Se le dificulta lidiar con los problemas interpersonales?, usted es excelente orador pero no logra elaborar informes escritos?  Su imagen no proyecta autoridad? A trabajar entonces…
  • Si siente que no es del agrado de todos, no se preocupe,  es algo con lo que deben lidiar la mayoría de los jefes. Esté enfocado en lograr las metas para las cuales fue designado, realizando una delegación efectiva de tareas dentro de su grupo y promoviendo el interés y la motivación hacia el trabajo. Al hacer las cosas  bien su grupo lo reivindicará aunque no esté de acuerdo con el 100% de sus decisiones.
  • Uno de los problemas recurrentes a los cuales se ve enfrentado el líder es a la escases de recursos con los que cuenta en comparación con las obligaciones a su cargo. Trate de ser recursivo, acuda a su creatividad, y si lo requiere consulte con quien tenga la potestad de brindarle los recursos necesarios haciéndole saber cómo el no tenerlos puede afectar el logro de resultados. Si no es escuchado, tal es deberá analizar si está realmente representa o no una oportunidad dentro de su trayectoria profesional.

Recuerde que es un camino largo, que todos los días se aprende dentro del proceso de ser líder y que ahora tiene más injerencia en la dirección que tome su trayectoria profesional.

Fuente: Marisol Caldas, editora Ideas Plus. Este artículo está distribuído bajo una Licencia Creative Commons